Me subo ala micro, pago mi boleto escolar, y me siento como siempre en el penúltimo asiento, al frente de la puerta trasera, por un minuto mire el boleto. Recordé las múltiples experiencias que había tenido con la droga, sin ser un gran consumidor ella, de hecho mi record es bastante absurdo, yo jamás he probado un cigarro, cosa que No puedo decir de los origamis naturales. Además cuando Tu mejor amigo a los 14 años se mete por X motivo a vender droga por el sector, la amistad No cambia, por que desde que te acuerdas el ha sido tu amigo. Descubres un mundo completamente distinto; son las mismas paredes, las mismas calles e incluso las mismas personas. Recuerdo la primera vez que saco la billetera con 40 Lucas, para mi el era millonario. La pregunta fue ¿De adonde sacaste esa wea?...
Luego de una conversa y un Berlín comprado con ese sucio dinero, me explico su negocio, el le trabajaba a una vieja y a toda una familia dedicada a estos cultivos, un porcentaje de la venta iba para el. Un día como cualquier día de ocio en la tarde, me invita pa la casa, prendió la juguera y metió una bolsa llena la sustancia ilícita, luego de picarla las ponía en pequeños cuadrados de papel de diario, los cuales los ocultaba en los calcetines, poco a poco este hueon se empezó a meter mas en la hueaita. Cambio su forma de ser, cuando venia una Paz ciudadana se hacia el hueon, y cuando venían los pacos, se escondía. Yo seguía considerándolo amigo.
Poco a poco lo empecé a ver menos, sus nuevos amigos eran una mierda, unos flaites culiaos. Un día otro vecino me dijo que los pacos andaban buscando a mi amigo, por que agarro el habito de meterse a robar alas casas, un día comprando pan me lo topo en la esquina, esta vez el abrazo fue desconfiado, al rato le pregunte: Es verdad que te metiste a tal casa? No no cacho que onda. Esa respuesta me basto para que No lo siguiera considerando mi amigo, ya que No había confianza que había antes. Los rumores de las cagas que se mandaba eran cada vez mayores, hasta que un día tuvo que irse al norte para que no lo llevaran detenido. Me hubiese encantado un final feliz para este relato, pero así fue, yo por Mi parte le hice caso al Boleto y lo conserve…
Luego de una conversa y un Berlín comprado con ese sucio dinero, me explico su negocio, el le trabajaba a una vieja y a toda una familia dedicada a estos cultivos, un porcentaje de la venta iba para el. Un día como cualquier día de ocio en la tarde, me invita pa la casa, prendió la juguera y metió una bolsa llena la sustancia ilícita, luego de picarla las ponía en pequeños cuadrados de papel de diario, los cuales los ocultaba en los calcetines, poco a poco este hueon se empezó a meter mas en la hueaita. Cambio su forma de ser, cuando venia una Paz ciudadana se hacia el hueon, y cuando venían los pacos, se escondía. Yo seguía considerándolo amigo.
Poco a poco lo empecé a ver menos, sus nuevos amigos eran una mierda, unos flaites culiaos. Un día otro vecino me dijo que los pacos andaban buscando a mi amigo, por que agarro el habito de meterse a robar alas casas, un día comprando pan me lo topo en la esquina, esta vez el abrazo fue desconfiado, al rato le pregunte: Es verdad que te metiste a tal casa? No no cacho que onda. Esa respuesta me basto para que No lo siguiera considerando mi amigo, ya que No había confianza que había antes. Los rumores de las cagas que se mandaba eran cada vez mayores, hasta que un día tuvo que irse al norte para que no lo llevaran detenido. Me hubiese encantado un final feliz para este relato, pero así fue, yo por Mi parte le hice caso al Boleto y lo conserve…

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